APITERAPIA HOY

 

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Entrevista al doctor Julio César Díaz

 

El doctor Julio Cesar Diaz es un experto reconocido tanto en apicultura como en apiterapia, por sus escritos publicados en revistas como en medios electrónicos, y por sus conferencias impartidas en Argentina, Uruguay, Colombia y otros países. En el simposium celebrado en El Escorial (Madrid) en 2005 presentó el documento “Apiterapia aplicada al alcoholismo” que fue muy elogiado.
En la primera edición del libro “Apiterapia Hoy” Julio César Díaz daba cuenta de una visión detallada de las propiedades y aplicaciones terapéuticas de los productos de la colmena y de la situación de la Apiterapia en Argentina y Cuba. En la segunda edición americana amplió la información a las experiencias de Uruguay y Colombia, con las colaboraciones de médicos y terapeutas de prestigio. Más tarte, una primera edición de esta obra para Europa se publicó en 2005 en lengua vasca, titulada “Erlea gure sendagile”. Con motivo de la publicación para Europa del original en castellano “Apiterapia Hoy, en Argentina, Cuba, Uruguay y Colombia” reproducimos aquí la entrevista que el semanario en euskara “Argia” realizó al autor.
Julio César Díaz (1954) vive en la localidad de Buena Esperanza, provincia de San Luis, Argentina. El lector que se ayude en un mapa puede encontrar ese enclave en la línea trazada entre Buenos Aires y Santiago de Chile, a medio camino de la cordillera andina. El doctor Díaz cursó estudios de médico y cirujano, y se inició en Apiterapia a través de lecturas de la amplia documentación existente en el mundo y aprendiendo de médicos de Cuba. Julio César Díaz además de médico es también apicultor, y representa a la provincia de San Luis en la Sociedad Argentina de Apicultores.
El doctor Díaz transmite calor cuando habla y escribe. El mismo calor que emiten sus opiniones al implicarse en los problemas de la sociedad a la que pertenece; opiniones que defiende con claridad argumental, superando los problemas y amenazas que le acarreen. Además de por los enfermos de su entorno, Julio César Díaz es bien conocido por el gran número de personas que le consulta, por el correo tradicional o el electrónico. Julio César siempre responde. Con gran claridad y fina ironía. Esta entrevista realizada por el periodista Pello Zubiria para el semanario ARGIA que publicamos aquí lo demuestra.

 

Cuéntanos cómo transcurre una semana de tu vida en San Luis, para que nuestros lectores puedan hacerse una fotografía de tu actividad.
La verdad es que no soy un ejemplo de trabajo. Mi consultorio trabaja de lunes a viernes de 9 a 12 horas y allí atiendo sobre todo a jubilados y pensionados, tarea que no deja ingresos pero que debo hacer ya que soy el único médico particular de la localidad de unos 2500 habitantes. Normalmente es a esta hora entre paciente y paciente que estudio, escribo y preparo medicamentos homeopáticos, apiterápicos y vegetales. Por la tarde me dedico a las colmenas, al parque y al vivero. Tengo un jardín botánico en el desierto con especies de muchos lugares del mundo y un vivero que produce plantas nativas para reforestar. Todo solo y por hobby. Producir entre 10 y 15 mil plantines anuales no es fácil para una sola persona, pero es un gusto. También (en las largas tardes de invierno) hago tallas y grabados en madera. Recién los viernes a la tarde y sábados salgo a realizar mi trabajo de médico Homeópata y Apiterapeuta, tengo consultorios en distintos lugares y viajo todos los fines de semana, o por atención médica o por conferencias o cursos. Los domingos trato de estar en mi casa ya que me gustan las carreras de autos y las veo siempre, felicitaciones avuestro vecino Alonso, primer español campeón mundial de F1 y a la vez el más joven...


En tus escritos se ve claramente tu preocupación por el mundo tan estropeado que dejamos a nuestros hijos: la polución, la deforestación (que debe ser muy grande en la zona donde vives), la disminución de la biodiversidad. Háblanos de tu pertenencia al pueblo mapuche. O si lo prefieres (porque lo mapuche es muy amplio) de la presencia hoy de lo mapuche en San Luis.


La madre de mi abuela era hermana del Cacique Epumer Payné (Dos Zorros Celestes), uno de los tres clásicos que no se rindieron al blanco invasor. Esta información (negada por mi familia) me llega por boca de mi abuela a los 24 años, luego fue buscar información y corroborar lugares y fechas supe que la abuela decía la verdad, murió lúcida de 91 años y su cara de Mapuche no la dejaba mentir. Los Mapuches son originarios de ambos lados de la cordillera, aunque historiadores los consideran chilenos. Es imposible saber donde estuvieron primero por su tiempo "circular", y no lineal como el nuestro (ayer puede ser ayer o hace 200 años...) y por su falta de escritura. Nunca la necesitaron, dejaron un legado que va más allá de lo escrito, como el calendario lunar con 13 meses de 28 días, con los solsticios y equinoccios, con una perfección que hoy asombra. El resto de mi sangre es Belga, Arabe e Italiana, ¿qué tal la mezcla? En San Luis no hay practicamente ningún interés por lo nativo, pese a que los hermanos gobernantes, de cuando sus ancestros eran golpistas y debieron huir a las tolderías, les dejaron un legado de sangre aborígen. En realidad, salvo honrosas excepciones no hay interés por ello en ningún lugar de Argentina.


¿Cuál es el futuro que espera a los mapuches, en tu opinión?
El pueblo o Nación Mapuche (Señores de la Tierra) como tal, ya no existe. Solo unos pocos en estado puro, en "reservas" viviendo de la caridad del ganador, que es más cómoda que el trabajo. Duele que esto sea realidad en la propia gente, pero un trovador no inventa la realidad, solo la narra. Los movimientos indigenistas, cada vez más fuertes y con más voz, solo pueden intentar rescatar algo de lo que queda, que es poco. Quizás, hoy lo importante es el orgullo de pertenecer. No se puede olvidar que los vencidos nunca son bien vistos, los pueblos originarios fuimos vencidos y por generaciones hasta se inculcó la verguenza de pertenecer a ellos. Había que disfrazar el "ser indio". Hoy hay muchos que desconocen sus orígenes, y también hay muchos que sin tener ancestros originarios, son acérrimos defensores de los derechos de los auténticos habitantes de la tierra. Nuestra convicción, que hace que los Turner, Stallones, Bennetton y traidores de adentro se queden con nuestras tierras, es que "la tierra no pertence al hombre, sino el hombre a la tierra". Si cayó el imperio romano, el muro de Berlín, a quién interesa una o diez etnias más...Solo al orgullo de ser y pertenecer de cada uno.-


¿Cómo nació en ti el interés por las abejas y la apiterapia?
Yo creo que siempre tuve interés por las abejas y solo lo concreté cuando me vine a vivir al campo. Al comenzar con las abejas 1992, se dió el sabotaje al propóleos y luego tuve oportunidad de escuchar a la Dra. Ana González Guerra, de Cuba. Estando en las medicinas complementarias y humanisticas, pasar a la apiterapia era obligado por su eficiencia.-


¿Cómo estaba la apiterapia cuando tú comenzaste y cómo está hoy en día?
¡Epa con la pregunta! Si la respondo sueno a ignorante y omnipotente. Es obvio que debo haber desconocido la situación de la apiterapia en Argentina, aún hoy no conozco todo. Lo que sí puedo asegurar es que le dí difusión y la saqué del aura de misticismo, ambos libros, las publicaciones gráficas y electrónicas -que tu mencionas- más conferencias y cursos periódicos, han hecho sobre todo que se conozca y que los apicultores aprendan a no "destruir" el producto en la extracción del mismo. Creo que solo he sido un propagandístico de la misma.-


Por lo que nos cuentas, tú ejerces tu trabajo de médico en un medio con gran nivel de pobreza. ¿Estando el mundo tan dividido entre ricos y pobres, hay una apiterapia para pobres y otra para ricos?
Si existe esta división, a mi me tocaron los que tienen pocos recursos...siempre tuve mala suerte. En Argentina solo trabajamos con los "pobres", los ricos van a buscar tratamientos a otras partes del mundo (y de paso turistean) pagan caros tratamientos ineficientes y dañinos, pero consideran que un remedio barato no puede ser bueno. El precio real de los apiterápicos en Argentina es entre 3 y 4 veces menos que el de los fármacos químicos. Trabajar con medicamentos baratos, implica que el pobre puede acceder a ellos pero no que sea una medicina para pobres.. No creo (de mi parte) que haya tratamientos distintos para pobres que para ricos, yo atiendo seres humanos, me interesa su traajo por las enfermedades que de él emanan, pero no me interesan sus ingresos.


¿Cual es tu relación con los médicos alópatas de tu entorno? ¿Por qué no saben casi nada de apiterapia la mayoría de los médicos que nos atienden?
En mi pueblo hay pocos médicos más y están en el sistema estatal, son rotados permanentemente , no tienen pertenencia al lugar y me derivan los casos "imposibles" o los que les molestan. Casi ni nos conocemos. En otros lugares, hay un rechazo generalizado de los colegas y de los círculos médicos, nos consideran menos que "curanderos" (aunque hayamos sido compañeros de Universidad), trabajan con su propia ingnorancia asustando al paciente y nunca aceptan un debate serio. No aceptan que el médico no es omnipotente y no trabajan multidisciplinariamente, no usan kinesioterapia ni rehabilitación, ni psicólogos, ni terapias familiares, nada que no sea su soberbia. Minoritariamente (pero cada vez más) hay colegas que se interesan, que envían sus familiares, que se van plegando a esto de atender seres humanos en forma integral. La capacitación universitaria hace creer al galeno de que solo lo que allí sale es la realidad, aún cuando todos los médicos opinan que la universidad no les enseñó nada, se aferran a que "si la universidad no enseña estas cosas, no existen", ello -y la propia ignorancia- son la causa de que desconozcan qué pasa con otras terapias y queden muy mal parados con sus pacientes.


En tu libro comentas del problema que surge del hecho de que la Apiterapia no se enseñe en las universidades: por un lado, los profesionales de la salud la desconocen, y por contra al no haber control académico aumenta la posibilidad de toparnos con charlatanes. ¿Nos puedes explicar un poco este tema?
Es bastante sencillo, primero hay que conocer, entender y comprender esa monstruosidad que sale del sistema de poder-economía de las transnacionales y como protegen a su gente. Hay charlatanes en todo nivel, pero son protegidos por el sistema corporativo (las pericias las hacen sus colegas amigos). Si a alguien se condena, no trasciende. Por el contrario, el que está en medicinas alternativas "es un enemigo del sistema" se lo persigue y se le busca el pleito. Si llega a tropezar, lo aplastan. Entonces bien, si la medicina oficial es legal, reconocida y controlada, se supone que es excelente y que no hay fisuras. Si las terapias complementarias no son reconocidas ni controladas, se supone ( y así se difunde) que cualquiera se autotitula algo y es un peligro para los pacientes.


Aunque parece paradójico con lo anterior, ahora en las farmacias de por aquí comienzan a publicitarse suplementos a base de própolis+jalea real+miel, etc. ¿Las multinacionales van a asimilar la apiterapia?
Desconozco puntualmente la situación de por allí, aunque supongo que no será muy distinta a la de por acá. Hay medicamentos que desde hace rato tienen apiterápicos, caso del Cerniltón, que es polen, con el cuento de que es extracto biológico de polen sale 4 veces más caro que el polen natural, que no puede ser mejorado...La miel forma parte de muchos preparados y el propóleos se va asimilando, al igual que la jalea real liofilizada (que es poco eficiente en esa preparación), lo que ocurre que es siempre de a poco y sin ánimos de que sea demasiado popular, no pueden estar en contra de las tendencias, pero tampoco quieren perder "clientes". Hay que tener en cuenta que no pueden tener las patentes y por lógica no pueden aumentar el precio. Al igual que muchos extractos vegetales, los van incorporando aunque los nieguen, porque no pueden quedar al margen.


Una pregunta de actualidad: ante la pandemia de gripe aviar que se avecina, ¿tienes algún consejo que dar como apiterapeuta?
La gripe, como cualquier otra afección de los seres vivos, humanos incluidos, necesita un terreno propenso y bajas defensas. Quién no es propenso, no se enfermará aún con sus defensas bajas. Y el propenso se enfermará, pero leve, aún con sus defensas altas. Ello implica una cuota de suerte genética, cuidados en la alimentación y vida sana; y la ayuda que llega desde la colmena es el propóleos, más el veneno. El propóleos es antiviral, en líneas generales, pero también eleva las defensas y depura el cuerpo. El veneno a más de levantar las defensa, tine una acción fisica-química directa e irresistible sobre los virus, pero este sería el arma de última, lo ideal es desde ahora comenzar con el propóleos.


Como curiosidad, no hablas mucho de aromieles (lo mismo que otros no hablan tanto y tan detalladamente como tu libro de própolis por ejemplo). ¿Qué te parece esa línea de la apiterapia?
Es obvio para mi manera de pensar (poco mercantilista) que no hable de lo que no conozco. Las posibilidades de la apiterapia son inmensas y deben ser aprovechadas, pero yo creo que nadie puede saber todo. Los aromieles son un campo a explotar, pero hay que saber de ellos, hay que disponer los aceites esenciales buenos, etc. La apipuntura, creo que es un potencial enorme, pero no acuerdo en hacer un curso de acupuntura para poner abejas en los puntos indicados, sería tomarlo con poca seriedad. Prefiero derivar mis pacientes a quienes manejan vastamente estos campos. No se podría ser neurocirujano, cirujano de mano, pié, cirujano traumatológico u obstetra. Es obvio que quien mucho abarca poco aprieta...


Una pregunta delicada: veo que los apicultores tratan la varroa y la loque con antibióticos. Y parece un contrasentido, teniendo el própolis. Tú citas vuestra experiencia con el mismo. ¿Cuál es tu consejo a los apicultores de aquí que siguen tratando las colmenas con antibióticos?
Hay dos posibles manera de enfrentar ello: Una es tratando el problema, y el propóleos es eficiente (científicamente probado) como antibiótico y acaricida, no contamina mieles. La otra manera es no tener el problema; y ello pasa por conseguir abejas que no se enfermen (y no enfermarlas el apicultor), en Argentina, por su geografía es fácil encontrar abejas resistentes, quizás por allí, con todo demasiado pautado no sea tan fácil, pero ellas siempre están. Claro que el sistema no es simpático, hay que abandonar las colmenas, ir quemando las que mueren o son abandonadas, y al cabo de dos años nos habrán quedado unas pocas, que si sobrevivieron, es porque son resistentes. A esas hay que reproducirlas...


Una pregunta política a un apiterapeuta que en sus escritos defiende a la izquierda, a Fidel Castro y a Chávez y ataca duramente al poder establecido en Argentina: ¿Cuál es la situación hoy en día en San Luis y en Argentina?
Es probable que se desprenda esa defensa y ese ataque, pero lo que creí priorizar era gobiernos que se ocupan de su gente o que la condenan, sin importar mucho los nombres. Hoy Argentina tiene más del 50% de su población por debajo de la línea de pobreza. El nivel educativo (gracias a la Ley Federal) hace que los estudiantes fracasen en el ingreso a las universidades. No se considera "sana" a ninguna policía del país, diariamente se la inculpa por la inseguridad. No hay garantías constitucionales (una prision preventiva puede durar años), no hay cumplimiento de la Constitución por el gobierno central y los federales y se sigue aumentando una deuda externa ya impagable. Las empresas y el capital del país fueron regalados. Extranjeros compran nuestro territorio e impiden el acceso a lugares turísticos. Las transnacionales logran aprobación estatal para transgénicos que en otros paises están en etapa de prueba. Se puede seguir más con realidades de Argentina y San Luis, que permiten que cada uno se forme su opinión sin subjetividades.


En tus escritos se muestra tu sensibilidad ante el deterioro del equilibrio ecológico y la biodiversidad. Con tus 51 años recién cumplidos, ¿en qué reside tu esperanza de cambio y mejora?
La verdad es que yo no abrigo muchas esperanzas de cambio y mejoras. Debo ser realista, ya que no logro mentirme a mi mismo. Considero que la difusión y sobre todo el conocimiento pueden mejorar algo, en el sentido de que la destrucción sea más lenta. No puedo parar la deforestación y la desaparición de especies nativas, impulsada desde los gobiernos; pero sí puedo -de hecho lo hago- generar esas especies vegetales nativas para ir poblando con ellas en donde se pueda. Quizás no serán miles de hectáreas en pleno campo, pero en parques, plazas, escuelas, mis nietos podrán ver especies que fueron borradas por la mano del hombre. Es una manera irónica de creer que burlo al destino.