APITERAPIA HOY

 

El libro
Manual de Instrucciones
Presentación
Biografía de Julio César Díaz
Miel
Cera
Jalea Real
Polen
Propóleos
Apitoxina
Cómo comprar el libro
Entrevista a Julio César Díaz
Bibliografía sobre Apiterapia
La abeja y la apiterapia en Internet



 

 

Manual de instrucciones

 

Leer un libro de apiterapia nunca fue fácil. ¿Por qué? Vaya uno a saber; quizás por muy técnicos, con demasiadas palabras raras o con mucho irse por las ramas. Bueno, éste libro de apiterapia no va a ser la excepción. Al fin y al cabo es buena excusa. Cuando de material biológico se trata, siempre los resultados son dispares. En apiterapia se ha utilizado el método científico para establecer parámetros y no para publicar partes de resultados de investigaciones que sólo convienen a unos pocos; quizás por ello es que los resultados son menos dispares.Una de las disparidades más grandes se da entre los resultados “in vitro” e “in vivo”; lo que nos dice que los productos de la colmena trabajan junto al organismo y no son extraños a él. De cualquier manera, y a fin de evitar discrepancias para el lector se ha tratado de no plantear una polémica entre páginas, pese a lo cual, si se lee detenidamente se podrán encontrar aparentes contradicciones (que en realidad no lo son). O sea que, si el lector cree que encontró un error, ya se está equivocando: el autor le comentó previamente que es ex profeso. También encontrará repeticiones; y algunas de éstas sí fueron ex profeso. Así como se comenta partes de trabajos científicos en líneas generales; no hay nada más genuino que repetir esto, pero de mano del autor del trabajo. En este caso los amigos cubanos. Es destacable que desde el principio al fin de este libro, el avance de Cuba en la apiterapia lo marca sin lugar a dudas, casi como si fuera un libro cubano. Desde la experiencia clínica hasta la autoría de las investigaciones son mayoritariamente cubanas. Ello no pasa por una cuestión de simpatías ni de política. Pasa porque se optó por lo mejor y más serio, y ello viene del Caribe. Quizás, la esperanza sea que también Argentina siga el camino de Cuba, y al menos en salud se destaque como algo más que una boca de expendio de las multinacionales. Esto, si se logra será de abajo hacia arriba. No esperemos que los gobiernos nos den la mano. Es esperable solamente si surge como propuesta individual y con información correcta. Al mejor estilo de los apicultores, que haciendo cada uno lo suyo –silenciosamente- sin darse cuenta llevaron a Argentina al primer lugar como productor-exportador de miel. Ni se pidió ni se esperó (mucho menos recibir) algo del/os gobierno/s. Habrá quien todavía los defienda, y a fuerza de ser sinceros hay que reconocerles su mérito, somos uno de los países más endeudados, con mayor índice de corrupción, o cuartos en tráfico de especies silvestres, por ejemplo. Pero ahí todavía no estamos primeros. Los gobiernos deberán esforzarse más. Hasta la victoria siempre y hasta las próximas páginas...

Dr. Julio César Díaz