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La Jalea Real
La
jalea real es un producto de secreción interna de las abejas.
Esta es producida por las glándulas hipofaríngeas
y glándulas mandibulares de las abejas jóvenes. Depende
directamente de la cantidad de miel, polen y agua existentes en
la colmena; también de la temperatura y la cantidad de crías.
La función de la jalea real dentro de la colmena es alimenticia.
A partir de su eclosión como huevo, todas las larvas son
alimentadas con jalea real. Teniendo la jalea que alimenta a las
obreras algo de polen. A partir del tercer día del estadío
de larva, las de obreras y zánganos son alimentadas con una
mezcla de miel, polen y agua.
Las larvas de reina son alimentadas siempre con jalea real, y esta
alimentación es la que determina que de un mismo huevo nazca
una obrera o una reina. Este alimento hace que una reina viva de
diez a doce veces más que una obrera, que tenga un mayor
tamaño y un desarrollo completo de su aparato reproductor;
es decir, que sean fértiles.
La jalea real, alimento de reinas –de allí su nombre-
que consume la madre de la colmena, no incluye polen en sus primeros
estadíos, como la jalea de las obreras. También se
han detectado diferencias químicas entre la jalea que alimenta
a las obreras o reinas. El alimento real contiene hasta seis veces
más Biopterina, diez veces más Neopterina y siete
veces más de ácido pantoténico. Este alimento
de reinas (y no el de las obreras) es el que se extrae y comercializa
generalmente.
La jalea real es de consistencia viscosa, blanco-cremosa y de sabor
ácido. Recordando en todo al yorgurt natural. Desde siempre
ha sido considerada un energovitalizante de primera línea,
sobre todo para la tercera edad. Si bien esto es real y comprobado,
es necesario aclarar que la jalea devuelve al organismo las fuerzas
perdidas, por la edad, cansancio o enfermedades prologadas; pero
bajo ningún punto de vista inventa fuerzas que el individuo
nunca tuvo.
La jalea real debe ser considerada un complemento de la dieta y
coadyuvante de los tratamientos médicos que en cada caso
se impongan.
En el comercio la jalea se puede encontrar bajo la forma de varias
presentaciones distintas. Es necesario recordar que la jalea real
pura debe ser conservada a menos de 4º C, o bajo cero, para
que no pierda sus propiedades. Es termosensible, fotosensible y
dado su alto grado de humedad (68%) se descompone con facilidad.
Por su elevada acidez, ataca a los metales, por lo que se debe usar
para su envasado materiales plásticos o vidrio caramelo.
Entonces, de adquirir jalea real fresca debemos cerciorarnos de
que la misma haya seguido la cadena de frío, y que no sea
retirada del anaquel de un comercio.
Se la suele ofrecer en homogeneizados con miel, al 1% de jalea.
En este caso la miel hace de estabilizante y no necesita del frío.
Sí conviene alejarla de la luz y tenerla herméticamente
tapada (la miel que la estabiliza absorbe humedad del ambiente).
Otra presentación es en cremas o pomadas. En este caso se
deberá verificar su formulación, ya que la jalea por
sí sola es incapaz de atravesar la piel para producir sus
efectos. Si la formulación incluye miel, polen y propóleos,
sí lo hará. Otra manera es con el proceso de liposomado.
La cuarta forma de presentación más frecuente es la
jalea real liofilizada (deshidratada en frío). Esta presentación
es muy estable, pero es la menos recomendada dado que el procedimiento
de liofilizado produce daños al valor terapéutico
del producto.
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